miércoles, 5 de diciembre de 2007

QUE NO TE ROBEN LA NAVIDAD



El cardenal Urosa ha advertido acerca de lo peligroso de dejarse llevar por el paganísimo "espíritu de la navidad", con la acostumbrada censura de la prensa, él ha tocado un punto importante en nuestra sociedad.
Y es que de un tiempo a esta parte se experimentan como dos navidades, coexistentes una navidad cristiana, la fiesta litúrgica de la Iglesia en la que se celebra el Nacimiento del Señor, el gran MIsterio de la Encarnación y otra navidad secular en la que lo que se celebra es un conglomerado abstracto de virtudes (a veces ya ni siquiera cristianas) en el que es común escuchar pavadas como que " la navidad es el tiempo de la paz" " de la hermandad " o peor aún " que la navidad es triste porque se evidencian las diferencias sociales".
En fin todo para llenar este tiempo de papanoeles, márketing y cubrir cualquier intento del alma humana por sacudirse de tanta babosada y remitirse a Dios con sucedáneos virtuosos, como "la paz mundial" o "el espíritu navideño".
En efecto, muchos remiten la navidad no al Señór Jesús sino a Papanoel, el Grinch, Scrooge, etc.
¿en que momento se extravió el sentido? ¿ingenuidad o intención? ¿indiferencia o complicidad?
La fiesta litúrgica de la Navidad celebra el Nacimiento de Jesús, la Encarnación del Verbo.
Es Dios mismo que por amor al hombre pecador se hace hombre para perdonar nuestros pecados.
Lo infinito se hace finito, el Creador entra en la Historia.
¿No será que la paradojal descristianización de la Navidad, responde a un intento de ocultar a la vista tan magno misterio?.
Inmersos, como estamos en la dictadura del relativismo, todo intento de coherencia con la fe (cristiana, sí, pero también cualquier fe religiosa) es visto como fanatismo o como algo privado (¡la fe, algo privado!¿que tan arraigado está este concepto?), de manera que en este mundo es más manejable una concepción nuevaerista de la Navidad que recordar que en un momento de la HIstoria , Dios (si, Dios) se hizo hombre, para reconciliar la ruptura que produjo el pecado.
Para inaugurar un Cielo nuevo y una Tierra nueva, para que podamos resucitar con Él y vivir la vida para la que fuimos creados, la eterna.
De manera que lo que parece un inocente juego cultural, (el de descristianizar la Navidad) se vuelve macabramente peligroso cuando conlleva consigo la progresiva secularización de las sociedades.
Latinoamérica debe estar alerta frente a esta agresión.
Que no te roben la Navidad, Navidad es Jesús.

2 comentarios:

Claudiak dijo...

Hola Marcos, esta muy interesante tu blog, sigue adelante!
te invito a leer el mio tambien http://concristoymaria.blogspot.com
un abrazo, claudia.

Jhenny dijo...

Lamentablemente eso de que nos están robando la Navidad es muy cierto, pero creo que incluso más que rober propiamente, lo que está pasando es que estamos cediendo mucho espacio a la cultura del consumismo y de la tolerancia. Como dices, mucha gente ya no menciona en la Navidad a Dios y eso se ve claramente en las publicidades navideñas: "sueña es navidad" "navidad es tiempo con la familia" incluso en anuncios navideños de muchas municipalidades en vez de usar imágenes de nacimientos ponen a papa noeles, trineos, venados y una sarta de tonteras q no reflejan lo q es la Navida. Como dices: Navidad es Jesús.