martes, 12 de abril de 2011

Opinión sobre el proceso electoral en el Perú



Bien, como saben yo no soy demócrata, respeto a quienes lo son, y respeto profundamente a la República, pero no creo en consensos, porque son efímeros, tampoco creo que algo sea bueno porque lo dice la mayoría, algo es bueno, o es verdad porque lo es realmente independientemente de que lo diga la mayoría o no.



En nuestro país el voto no es libre, es obligatorio y hay severas multas para quien no se someta al totalitarismo democrático, que no toma en cuenta la protesta del voto viciado. En fin, es lo que hay y se respeta. ¿Podría hacerse de otra forma? quizás. Pero no se si funcionaría, no lo creo. Por eso tenemos lo que tenemos y no está mal que sea así. La democracia nuestra permite que (casi) todos participen y puedan ser escuchados. Bien por eso.



Yo no creo en ningún candidato, creo que la palabra de ninguno tiene valor. Pienso que pueden firmar cualquier cosa porque su firma no vale nada si es que no hay consecuencias como pérdida del cargo o sanciones económicas. A mi edad sería ingenuo creer lo contrario. Pienso que los mítines, bailes, empapelamiento de ciudades, pintado de muros y disfraces, son una falta de respeto al pueblo. Pero respeto a todos los presidentes, puedo no creer en la democracia, pero siempre tendré el mayor respeto por las autoridades electas de acuerdo a nuestro sistema. Esto me parece lo correcto y así lo hago.



En fin no por no ser demócrata quiere decir que no tenga una opinión. y a pesar de que el sistema no cuenta votos viciados, nos permite opinar libremente y eso de de las cosas buenas que tiene la democracia. Creo que ha sido una campaña en la que han primado los insultos y los intentos de descalificar al rival. Esto demuestra que no existe un respeto real por el elector sino que se le percibe como un ignorante manipulable.



Esto viene de parte de los candidatos, los medios y los "líderes de opinión" o "especialistas", sí. pero también de los propios electores que no parecen respetar la opinión contraria, o sólo se someten a la voluntad popular, cuando ganan. Yo pienso y lo he sostenido que el primer filtro por el que se debe pasar es el de la defensa de la vida del concebido. Un tema particularmente sensible, por toda la maquinaria abortista de grupos como Manuela Ramos, Flora Tristán, Inppares, Unicef, etc



Si bien es cierto el presidente no tiene la potestad de aprobar leyes que atenten contra el primer derecho humano, que es la vida, la descalificación no viene por ahí; viene por el hecho de que no puede sentarse en Palacio quien piense que los derechos humanos no son para todos sino para un grupo. No puede por el hecho que la Constitución garantiza la protección del concebido además de que el aborto es la mayor violación a la democracia (por lo menos en abstracto) porque se supone que esta vela por la igualdad de derechos de todos. Y si los derechos humanos no son para todos, ni son derechos, sino privilegios, ni son humanos, sino para una élite.



Este es el primer y principal filtro, y casi nadie lo pasó. De los 5 candidatos favoritos, impuestos por las encuestas, los cinco aceptaban diferentes tipos de aborto: Esto convierte al proceso en viciado. (quizás ningún proceso es legítimo). Lo más triste es que esto no importó a la población y la gente de igual forma fue a votar, y escogió su candidato favorito.



En el Perú, los derechos humanos no son para todos. Es triste pero eso parece querer la mayoría. Sólo queda la esperanza de que la gente no conozca las repercusiones sociopolítcas y sobretodo prácticas del asesinato de niños. Y que de conocerlas reaccionen.



Finalmente quedaron dos candidatos, que a mi juicio, eran los menos preparados. Ollanta Humala, cuyo único oficio, ha sido ser militar, y que no tiene la capacidad de responder coherentemente a los cuestinoamientos hechos a su plan de gobierno; y Keiko Fujimori, bastante joven y con una carrera política que se reduce a haber sido congresista en un período.



Parece no interesar a nadie que quienes opten a la presidencia hayan tenido una carrera política exitosa o que hayan probado con hechos, que lo que buscan es servir al país y no servirse de él. En fin es lo que hay.




Mención aparte merece el papelón de Alejandro Toledo, candidato que ya había sido presidente y que tenía una fuerte alianza con quienes promueven el aborto y el estilo de vida homosexual. Toledo se llenó la boca diciendo que Humala y Fujimori, eran un peligro a lo que él entiende como democracia, para que cuando se le pidió renunciar en favor de otro candidato que lo evitaría. No lo hizo. No estuvo a la altura de la exigencia, y su soberbia pudo más que sus propias convicciones. Lamentable. Sólo deseo que sea el fin de su carrera política, para ya no verlo por aquí.




Otro caso fue el de PPK, lamentable porque apeló a tocamientos grotescos, bailes ridículos y huachaferías varias para ascender en preferencias (según encuestas claro) .Llegó a tercero. Una excelente campaña de Marketing, con souvenirs, como el simpático PPKUY, junto a otras menos afortunadas.






Opuesto a ello Luis Castañeda Lossio, un buen alcalde, hizo una pésima campaña, confirmando que hasta ahora ningún alcalde de Lima llega a ser presidente (y pensando en la alcaldesa actual, esperemos que esto siga).Nunca aprovechó su exitosa gestión edil, ni su experiencia en el IPSS, y no respondío claramente las acusaciones de corrupción, sembrando duda y desconfianza. Pésimo



Los pequeños, eran de todo, aliados de Sendero, payasos, oradores pésimos, resentidos, renunciantes, había de todo, y bajaron el nivel, ya de por sí bastante bajo. Yo pienso que Toledo y Castañeda deben considerarse en este grupo. Las cosas como son.




Finalmente pasaron a segunda vuelta los dos más odiados, o quienes tenían más voto en contra. Humala y Fujimori. Ambos representan dos visiones de país opuestas. Cada uno es cuco para una parte del país, y salvador para la otra. No extraña que los planes o propuestas no importen.



No subestimaré a quienes han votado por ellos. Yo digo que lo han pensado y bien.



Pienso que Humala representa la esperanza de cambio de este modelo económico que ha probado objetivamente su fracaso. También la demostración que el pueblo no tiene nada de ignorante cuando se trata de no dejarse llevar por contracampañas que en este caso fueron bastante ignorantes y francamente penosas.




Por otro lado Fujimori representa una reivindicación a todo lo positivo que tuvo el gobierno de su padre. Y que un copamiento izquierdista, liberal (caviar) trató de minimizar frente a los graves errores. El pueblo demostró también no tener nada de ignorante cuando demostró que sabe reconocer las cosa buenas sin dejar de condenar lo malo, mucho más inteligentes que tanto "especialista"o "analista político", e inclusive aquella maquinaria de adoctrinamiento, conocida como la "caviarósfera".




Ha veces he pensado que las elecciones no sirven ni para educar, pero quiero creer que a todos nos ha servido para descubir que NUESTRA parte del país, no es el país, que hay OTRA parte del país, que tampoco es el país. Y que necesitamos de todos, No hay buenos ni malos, sólo estamos nosotros, los peruanos.



Yo soy neutral en el modelo económico que se use, ambos son herramientas y ambos han demostrado objetivamente su fracaso. El tema es que se use bien, y sin deslegitimar el reclamo de cambio e inclusión que la parte del país (mayoritaria) que voto por Humala , pienso que él no está listo para llevar su modelo a cabo. No critico el modelo, critico al operador.



Pienso que Humala debiera hacer carrera política, empezando como alcalde, congresista, presdente regional, ministro. Así ahuyentaría con ejemplos el miedo de que convierta al país en un satélite del chavismo. (un miedo legítimo) Es para mí algo soberbio, lanzarse a la presidencia sin mayor carrera política. Creo que esto restaría más al modelo que propugna que sumarle. Pienso que es legítimo pedir un cambio, en el sistema que elija el pueblo. Respeto eso, pero pienso que a Humala le falta todavía más experiencia para hacerlo bien.



De manera opuesta, creo que el modelo de continuismo que propone Fujimori, y que la otra parte del país respalda, es más fáctible de realizar, no por ella, sino por la gente que la rodea y por la fiscalización que las ong y la sociedad civil puedan ejercer sobre ella. Respeto también a quienes quieren la continuidad del modelo y creen sinceramente que en algún momento beneficiará a todos. Pienso que Fujimori, en su intención de reivindicar su apellido, no cometerá los errores de su padre. (otro miedo legítimo). Aquí la sociedad civil y las ong (yo no creo mucho en estas últimas) tendrán el reto de fiscalizar cualquier atisbo de excesos. Creo que esto es más factible.



De manera que mi conclusión es que Fujimori, es una opción mejor que Humala. Yo no espero nada de ambos. Y no olvidemos que en cuanto a candidatos cualquier especulación es cuestionable. Los políticos son impredescibles, y los peruanos olvidamos pronto. En todo caso, creo que la perspectiva correcta es que debemos apuntar a ser una nación tan sólida como para que no importe quien sea el que se siente en palacio.



Hoy vivimos lo opuesto, cada parte del país se asusta cada cinco años con su respectivo cuco y viceversa. Pienso que es difícil pero es el derrotero adecuado.



Finalmente: El país no es homogéneo, no caigamos en el error que la parte propia del país, es todo el pais, yo creo en la Reconciliación en lugar del conflicto. y creo que los peruanos debemos estar unidos, venga lo que venga.




Ellos son sólo 2, nosotros 28 millones.